IX Semana Nacional de la Ciencia y la Tecnología
Las COMUNICACIONES... Hebras que enlazan Mundos

Comunicación en Plantas:
No Tan Tranquilas Como Parecen

Actividad preparada por Gloria Montenegro, Claudia Ríos y Miguel Gómez, Departamento de Ciencias Vegetales, Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal, P. Universidad Católica de Chile.Católica de Chile.

Todos los seres vivos necesitamos estar en constante interacción con nuestro entorno para sobrevivir. El mundo que nos rodea nos provee de información y debemos estar preparados para captarla, descifrarla y actuar, encontrando alimento, protegiéndonos de amenazas, escogiendo el lugar más adecuado para formar nuestro hogar. Esta interacción con el medio es fundamental para que las especies se adapten al mismo y tengan éxito en la supervivencia.

Los organismos vegetales no son una excepción. A lo largo de millones de años, las plantas desarrollaron un proceso que, en una constante interacción con el ambiente, les permitió sobrevivir obteniendo su alimento de la energía solar (fotosíntesis), el suelo y el agua. Esta adaptación especial resultó tan exitosa, que hoy las plantas están en la base de la cadena trófica (“ruta de alimentación”) de muchos ecosistemas, resultan fundamentales para la vida en la Tierra y conforman uno de los seis reinos de todos los seres vivos del planeta: el reino Plantae.

Pero eso no es todo. Las plantas cuentan también con formas de comunicación específicas, que les otorgan ventajas adaptativas muy poderosas. Para ello, usan un “lenguaje” especial: el químico. Algunas plantas secretan sustancias químicas volátiles que se dispersan rápidamente por su entorno, enviando mensajes concretos: “no vivas aquí”, “no soy sabrosa”, “ven, que encontrarás alimento”. Estos productos son llamados semio-químicos, porque actúan como señales de comunicación a distancia. Ellos provocan una acción determinada en ciertos sistemas biológicos, atrayendo agentes polinizadores o defendiendo a la planta de invasores patógenos (bacterias, virus, hongos) o de plagas de insectos. También pueden actuar contra otras plantas nocivas para la especie que los emite, como malezas.


Un ejemplo, estudiado en Estados Unidos, es el de la planta del tabaco. Cuando está infectada por cuncunas, emite ciertos semio-químicos durante el día para atraer a los predadores de esos insectos. Y, durante la noche, secreta otras sustancias que repelen a los insectos, para que no pongan en ella sus huevos (de otro modo, esas larvas las comerían).

Algunos de los compuestos semio-químicos se encuentran en el llamado aceite esencial de las plantas. Tal es el caso del boldo (Peumus boldus), un árbol endémico de Chile (se encuentra sólo en nuestro territorio). Para los seres humanos, este aceite y otras sustancias producidas por el árbol tienen una acción digestiva y protectora del hígado. Por eso, una “agüita de boldo” es tan buena para después de las comidas...

Aceite de Peumus Boldus:
La Esencia de una Comunicación Defensiva

Qué necesitamos:

  • 10 a 15 hojas de boldo
  • 20 ml (aproximadamente 8 cucharaditas de té) de alcohol etílico de 90
  • dos vasos de vidrio, idealmente transparente
  • un embudo
  • papel de filtro para café, o toalla absorbente, o una servilleta
Manos a la Ciencia

1. Recolectar las hojas de boldo. Escoger aquéllas que estén más expuestas al sol, ya que producen más aceite. Recomendamos recolectarlas justo antes de que el árbol florezca (lo que sucede en junio), ya que se obtendrá mayor cantidad de aceite.

2.
Picar las hojas en pedazos muy pequeños (lo más pequeño que se pueda) y echarlas en el vaso, que debe estar muy limpio y seco.

3.
Agregar el alcohol etílico y agitar circularmente la mezcla por dos minutos, sin parar.

4. Cubrir el embudo con el papel filtro y colocarlo dentro del otro vaso.

5. Vaciar la mezcla de alcohol y boldo sobre él. Una vez que haya caído todo el aceite, descartar las hojas.

6. Ahora, ¡paciencia! Se debe dejar que el alcohol se evapore completamente. Pueden ponerlo cerca de la cocina, o en algún lugar caluroso. Dependiendo del calor que reciba el vaso, la evaporación puede tardar de uno a dos días.

7. Finalmente, verán que al fondo del vaso hay una sustancia espesa de color verde: ya tienen el aceite esencial del boldo.

El aceite esencial del boldo se encuentra en células modificadas de la epidermis de las hojas, llamadas tricomas glandulares. Las concentraciones de aceite fluctúan entre 1-2,6%. El aceite se compone de cineol (30%), ascaridol (45%), p-cimol, eugenol y pineno. El aceite que obtuvieron en este experimento puede ser utilizado como esencia, para perfumar ambientes.

Presentación
Degus y su Visión UV
Comunicaciones Microscópicas
Comunicación en Plantas
Comunicaciones con el Pasado
Comunicaciones e Internet
Secuencias de Letras
Comunicación e Insectos
Agradecimientos
 
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